Comprende la recogida de residuos urbanos y asimilables, que son depositados por los ciudadanos en los contenedores grises de 2.400 l. situados en la vía pública (extramuros y ronda del centro histórico) o en los contenedores del mismo color de 120 l y 240 l, que cada finca custodia (calles internas del centro histórico).